y porque toda la vida es sexy…

Hoy aprendí que masturbarse con algo que vibra tiene un encanto peculiar digno de ser probado por cada mujer. Se produce un placer que sacude todos los nervios y una termina agotada de tanto tocarse que prácticamente se queda dormida con mayor facilidad que el valium. A falta de uno u otro aconsejo subirse arriba del lavarropas encendido (con una media hora es suficiente) y dejarse llevar por la sacudida hasta alcanzar una vibración tal que no quede otra que pegar un par de gritos involuntarios. Mi nombre es Mirtha Cabriola y tengo los años necesarios para ser mujer. Ando en rollers todas las tardes por el Rosedal no importa la temperatura ni el grado de seriedad o tristeza u alegría que tenga ese día, mis piernas patinan igual. Es mi única rutina. Esa, claro, y el sexo, cómo no serlo.  Tampoco es que lo practique así a lo pavote, desparramandome en los boliches, no (no es tan fácil digamos). Lo cierto es que no tengo novio ni novia, tengo un wordpress. Por ello muchas veces me siento en duda y en curiosa como quién no quiere la cosa, de éste el arte de coger, e indago: hacer el amor, me asombro. Cometer sexo: experimento, garch and fuck (go!) y etcéteras de sinónimos más o menos sexys que penetran en la burbuja de las ganas de obtener algún placer…y tener 23 años recién cumplidos para averiguarlo…creo que siempre estoy enamorada de alguien y no puedo evitarlo, soy idealista, tomo champagne y me gusta vivir Buenos Aires. ¿Quién no sueña con las ganas de besar? ¡Quién no vive de  las imaginaciones que imitan el deseo de copular!….es romántico y al mismo tiempo hecho de realidad. También un hallazgo. Mi nombre es, de nuevo, Mirtha Cabriola y vivir vibrando es mi mandato. Quiero entonces empezar esta historia con una anécdota que obviamente dejó una marca, aquí va:

Hace unos pocos meses conocí a un chico, Camilo A. se llama este chico, quien se empecinó en masticar un rato mi corazón y escupirlo, por decirlo de algún modo, ahí en mi mano.  Manoseada y con su frikin baba, Camilo llegó a ocupar mi cuerpo, a confundir mi mente y por supuesto, llegó a tocar una serie loca de orgasmos que estallaron en mi vida como la purpurina en el aire. Camilo y yo fuimos a ese lugar de brillos, a ese sólo lugar que no más que aquél en que los amantes de la noche porteña, amanecen abrazados. La persiana iluminando la furia emocional, y la cama soportando la imagen de cuatro cuerpos pegados* , caricias que llegan más allá de la piel y el resto de un calor que se hizo aire, letargo…

Ser amante de fin de semana o bueno, al revés, de lunes a viernes, deja algunas cosas de lado y produce muchas veces la incapacidad de pensar con claridad. Ser amante es una crueldad inconsciente que ata dos libidos (con problemas umbilicales para soltarse) a través de un sexo muy físico, dejando a un costado preocupaciones obvias y futuras como la que corresponde a enamorarse del amante en cuestión…(tema aparte) y POR ESTA RAZON y este argumento y esta maldita rima,  tan analítica y pobre y a la vez expresada con la intención de soltar sus sinónimos sonoros, me siento contradictoria, enojada, indecisa y en estado de éxtasis.

El  hombre que es mi amante, (Camilo A.) se caracteriza por muchas cosas, su boca es una de ellas. Ahora bien, su descripción:

Lindo, morocho con ojos  rulos y una manzana de gordo ahí donde se ubica su cola (por ser romántica no escribí culo), el muy caliente vive con las hormonas haciéndole pogo y no disimula si quiere hacerlo, le da lo mismo el lugar o el formato, a Camilo A. le gusta dar y dar.  Yo creo que fue esto lo que llamó mi atención:  Camilo me miró en un bar y me lo hizo ahí nomás: en sus pupilas imaginó nuestro sexo. Recuerdo que yo también lo miré y me sentí tomada por una fuerza que no se parecía a las películas, donde los hechos que suceden son cliché y se encadenan en una felicidad de pipa hawaiiana capaz de hacerle fantasear a uno con vivir como Peter Pan (y nunca crecer jamás),no, no.  No estaba embobada, era otra cosa. Otra energía…

Sentimentalismos a un lado y bebidas del otro, el gordo Camilo (y de gordo sólo tenía lo que tenía de ancho- evidentemente y muy allí por ese sector el de tan abajo) ya me había invitado a tomar una Caipirinha y yo ya lo había juzgado por traérmela sin preguntar, y porque había puesto esa cara de lindo lleno de ojos con pestañas, cara de gato malo, y avanzarme con mucho ímpetu y con la seguridad del vino, regalándome limas con azúcar y cachaza a modo de halagadores insultos de seducción…. Camilo podría haberme dicho directamente:  “Te invito a tomar algo”  pero Camilo apareció con la lima, la cachaza, el azúcar  todo en un vaso y me lo refregó en la nariz con el simple comentario: ” Con este trago te enamoro y vas a caer en mis manos”. “Qué goma que sos por favor” le dije y nos empezamos a reír. Los gomas me gustan, me seducen más. Sobre todo si este goma era el bartender de ahí, eso lo hacía más canchero, más mio. Así que pasó lo que tenía que pasar y el momento no se vio frustrado por ningún pensamiento prejuicioso de mi parte, todo lo contrario, Camilo A. brillaba en una actitud  bestial de macho caníbal que te estropeo el erotismo en las tetas y en cualquier pared  y te hago gritar aunque seas calladita y te muerdas los labios cada vez que acabas…¿Te gusta? ¿Te gusta?…me encanta, me encanta…hubo algo en este flashback rating** que me hace dejar de contar lo que estoy contando.

stop. no sé,

no sé, digo, no sé.

A veces pienso que el hombre que es agrandado en exceso para tirarte onda termina siendo el más inseguro y el que primero se toma el palo. Por supuesto se aconseja la prudencia pero se vende el riesgo. Es un sentimiento muy fuerte como para dejarlo pasar, dejáme de joder, si quiero ser prudente no acepto más tarjetas de crédito, pero con el amor?, con un chico así? never ever. Plis, la “Prudencia” (vamos a ponerle entidad mayúscula sí) desconoce que estos hombres tienen la boca como una banana y que huelen a adrenalina, cuentan amor. Asi que no importa, ni me importó el pudor o el miedo o la vergüenza o la racionalización de todo esto. Yo lo quería  a él, él a mi. Nada me impidió tenerlo conmigo ya que los nervios duraron sólo un segundo y en el preciso momento en el que su boca se apoyó en mi boca, quedé extasiada, sin vuelta atrás me entregué y me convertí a partir de ahí en una mujer imaginada ***.Todo quedará  al descuido de la mente  porque no importa Camilo si sabes de mi alergia al limón, que no me animo a decirte que prefiero un campari o un aperol con tonica, porque sos hermoso cuando me besas y cuando me miras apretándome la cara llevándome con las uñas a tu boca, hablándome y dejandome ciega. Tan loca ¡Ay Camilo vamos a la luna, a la noche, a crear!…

a partir de acá y retomando la última frase, empieza la pavada mental poetica:

La atracción babosa entre Camilo A. y Mirtha F. Cabriola “Ay por favor qué estoy viviendo”, fue subjetivamente así:

 Doblé las piernas: algo parecido a una electricidad me sacudió con sorpresa. Me mojé de inocente que soy. Él transpiraba sexo y en el momento menos pensado mi cuerpo empezó a transpirarlo también, dejó de pensar, mi cuerpo y se pegoteó al suyo, hablándole. Renuncié a imaginar lo que pasaba, nos rendimos. Un impulso atacó mi decisión. …estábamos tan cerca que ya nos besábamos en el aire y había tanta baba que cedía hirviéndose, llenando cada espacio, uniendo mis ganas con las suyas. El beso, los roces, las manos, todo avanzó. Nos fuimos metiendo en esa burbuja que es el deseo y sin cerrar los ojos retorcimos ambas lenguas en señal de satisfacción. Fuimos a un telo sin dudarlo. Un asco ese telo así que fuimos a su auto (la urgencia del tacto puede vencer incomodidades) y lo hicimos dos veces y media (esta última mitad fue interrumpida por mi teléfono que no sólo no dejaba de chillar sino que lo hacía para no dejarme acabar). Hasta que al terminar y descansar y suspirar como bestias en celo, mirándonos por primera vez, empezamos a reímos tan fuerte que de esa simple carcajada llegamos a una gigante, una sola, repleta de apretones y mordidas, y finalmente, redimidas las ingles, por aquellos ruidos locos que hicieron que el auto balanceara entre los amortiguadores,  nos sometimos a la relajación del trance. A la alegría del placer, sucediendo todo casi como en los orgasmos, en medio de gemidos y calma de espasmos, quietos,  hablando de lo exacto que había resultado el placer para los dos y de lo precisa que había resultado la posesión….

La atracción así, de este modo, transcurre como en imágenes, vive en los recuerdos y es como un espectáculo que posee o al que se atribuye alguna singularidad que agrada especialmente al público*. Quiero decir con ésto, que en realidad no tuve ningún orgasmo, que exageré, pero que esa posesión me hizo pensar que si lo tuve.

Porque acá lo importante es que es este tipo de imaginación abstracta el pedazo de una noche hermosa en la cual empecé a tener un amante… y con este amante los problemas de tener un amante…sin embargo, hay en este problema y en todas sus vertientes  una sensación que sacude y que vibra como el acto de usar el lavarropas para acabar. Lo cierto es que con Camilo A. aprendí a subirme al lavarropas y empecé a practicar tanto que logré estallar, con  él y sin él.  Lo cierto también es que recordar algo tan actual como tomarse una copa de champagne y terminar cogiendo a la salida de un bar, (rima tonta otra vez) es un ejemplo de esa vibra, y de todo lo que vibra, y como mujer me gusta utilizarla. Ahora bien, como vibras hay muchas y lo más coherente sería aprovecharlas, expresarla en la particularidad de mi caso me resulta oportuno:

En mi cuerpo la vibra es parecida a un entramado de nervios pélvicos que movilizan mis entrañas y conducen a lo llamado intuición hacia la garganta y de ésta hacia los labios (sexualizándolo todo) quitando los filtros morales y los prejuicios estéticos así como también los miedos muy internos, renovando espontáneamente las ganas de reír, hasta alcanzar un espacio que iguala cada vértebra con mis costillas que se ensanchan a la altura de mis caderas. Es la consciencia del cuerpo la que domina esa vibra. No la mente, no la vista. El sudor que emana el placer la intimida. Es un juego, una búsqueda, otro hallazgo. Me llamo Mirtha Cabriola y así me presenté (ahora por tercera vez), compartiendo ese pedazo de mujer que me excita. Porque hay algo en las mujeres que me vuelve loca e hipnotiza, es un talento oculto, un brillo como de estrella. Se trata de un deseo profundo que arde desde la imaginación, pero se expresa desde las ganas de obtener placer  y  tenerlo para bien…

“Porque  el orgasmo femenino no es ningún mito”, es para buscarlo y encontrarlo cada una por sí misma, CON SUS PROPIAS MANOS. Una vez hallado es posible utilizar el vibrador y empezar a sentirse vibra y como en una película fantasear con vibra y jugar a esa vibra con otras vibras…

y “Porque toda la vida es sexy” y somos todas tan rojas, apretujadas y lubricadas como las frutillas; nos desangramos  al llevar el arma del erotismo en la piel,  nos chupamos los dedos después de comer las más saladas fantasías y devorar el pollo con la lengua y los dientes de nuestro corazón enclenque,

 Y porque es más lindo pensar que la vida es pura seducción y nosotras la pintura que los demás contemplan  en un  Museo y en el amor. Viva, viva y viva  el arte de la auto satisfacción.

(Para más información, siga mis historias en este blog)

Mirtha Fantástica Cabriola

Algunas referencias  a la teta y al pie de las letras

*”…cuatro cuerpos pegados…” es esta una imagen muy común a la hora de entrelazar cuatro piernas con cuatro brazos, deleite de los espejos que desde los telos nos descifran.

**…flashback rating. Esta frase es un invento que me sirve para interrumpir el texto cuando lo que estoy escribiendo me supera. Es un momento en el que siento que el recuerdo real le gana a la ficción que estoy haciendo de él, y las realidades empiezan a mezclarse adentro mío. Tengo que parar, pasear a la perra y tomar agua para seguir.

***”…una mujer imaginada…” ser una mujer imaginada es encontrarse en una situación de marcada idealización. Generalmente ocurre cuando la espontaneidad típica de la vida sorprende al cuerpo de una mujer verbigracia con besos, abrazos, penes erectos a los ojos, ganancias de tipo lotería y goces que no habían sucedido jamás. Es la idealización una cuestión de protección y ensoñamiento que a la vez encierra un peligro de descontrol de sí misma. Las Diosas más obscenas dicen que es, para todas las mujeres, necesario de experimentar a este ensoñamiento como una puerta a la liberación de la protección excesiva de una misma. La protección entendida como casa dual de enseñanza en lo complementario. Creo que lo que están intentando decir es, que imaginar después de un beso lubrificante es sano y es natural, y que si ese beso se llena de tierra, de tierra mojada, se abre la puerta al amor que se entrega y que es de a dos. Filosofías aparte, cuando una mujer está mojada hay que fertilizarla con arte y punto. Sin vueltas al corazón.

*”…un espectáculo que posee o al que se le atribuye alguna singularidad que agrada especialmente al público…”*. Definición ustópica de la RAE, de la raquítica actitud enferma de definir la humanidad en conceptos.

Anuncios

9 comentarios en “y porque toda la vida es sexy…

  1. todavía siento tu olor toco tu pelo veo tu espalda y me ratoneo me gustaría que nuestra historia hubiese terminado igual, mientras leía escuchaba tu voz es muy fresco y osado me encanto y me encantaste besos

  2. Buenísimo!!!!
    “..el muy caliente vive con sus hormonas haciéndole pogo.” genial esto.

    Me encantó la música y la cadencia del relato. Es muy bueno.

    Maro

  3. me fue comiendo la lectura, me mastico, me mostro toda la comida dentro de su boca, y me la escupio en cada letra en negrita. tarde mas en leerlo qe lo qe duro el orgasmo de mirtha dentro del auto. me vasto como para leerlo una sola vez y qedarme con todo ese gusto a hormonas y sudor qe transmitio la lectura

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s